Habrá que destruir primero lo que esta mal edificado, o tal vez lo que esta edificado no sea malo, es decir no este mal hecho. Y si esta bien hecho, porqué, o en razón de qué, habré de destruirlo.
Quizá entonces destruir no sea necesario. Lo necesario será entonces comenzar a construir desde lo que se tiene. Pero si lo que se desea obtener al final es una construcción grande, estética (en el sentido acual de la palabra), y funcional se deberá, si no se tiene conocimiento de ingeniería, acudir a un experto en la materia. Tambien se puede apelar a algún amigo que por algún don, califique como tal. Pero -otra vez-, si no queremos acudir al experto y no tenemos al amigo con ése don, o tenemos al amigo que prefiere que nosotros seamos nuestro propio profesional, estamos: al horno con papas? Tal vez. Si sólo contamos con nuestro saber, que no es mucho, estaríamos frente a la posibilidad de volver al punto de partida y tener que destruir para comenzar de cero. Tal acto, implica demoler aquello que no está mal hecho, en pos de algo mucho mejor. Una vez demolido, habrá que juntar los escombros,pedazos ya inútiles de lo que no estaba mal hecho, y deshacerse de ellos ya que en ése estado no sirven de nada. Luego limpiar ,ordenar y preperar el terreno. Asirse de todo lo necesario. Trazar en plan de acción y luego comenzar...